La potencia máxima
es de 420 CV a 7.800 rpm y el par máximo es constante
desde las 4.500 hasta las 6.000 rpm, quedando en una
cifra de 430 Nm, lo que no está nada mal para un
motor atmosférico.
La potencia del R8
llega hasta las ruedas a través de una caja
de cambios R Tronic automática y de seis
velocidades, aunque los más puristas disfrutarán
mucho más de ella controlándola con el cambio
secuencial de la palanca o las levas del volante.
Si lo
observamos bien por fuera, podemos ver un par de
detalles nunca vistos antes en Audi.